Un joven con sueños

La persona que entrevisté es Camilo. Camilo es un joven que tiene 19 años. Tiene pelo negro y ojos cafés. Nació en los Estados Unidos, pero sus padres son de Colombia. Es un hombre bien educado y fuerte. Cuando era pequeño, le gustaba hacer deportes. Hacía muchos, como boxeo y fútbol. Estos deportes son muy importantes para entender la persona que es ahora.

Camilo nació en Nueva York. Tiene un hermano que hacía deportes, y pues a él también le pusieron en el mismo deporte que él jugaba. Jugaba fútbol. Pues sí, al principio le cayó bien: tenía algo que hacer después de la escuela, hizo muchos amigos y no se quedaba en la casa aburrido. Era un buen jugador, pero a medida que pasaba el tiempo, odiaba jugar fútbol. Quería hacer boxeo. Su mamá le obligó a que siguiera jugando, y él ya no quería. No le encantaba ir a entrenar; se aburrió de jugar. No quería andar corriendo por 90 minutos haciendo casi nada.

Un día que tuvo práctica, le rogaba a su mamá que ya no quería ir, y se puso a pelear con su mamá. Su mamá le dijo en un tono enojado: “No me importa, te vas porque yo lo digo. Tienes práctica y vas a ir”. De repente, hizo algo que ahora hace siempre: se defendió. Le dijo que ya no lo quería hacer y que cambiara de deporte porque quiere hacer algo que a él lo beneficia, no a su mamá. Ella se quedó callada. No dijo nada más, y regresaron a la casa.

Empezó a hacer boxeo, y ese deporte sí le gustaba. No estaba aburrido. Todos los días que tenía que entrenar, estaba muy feliz. Se puso más fuerte, y también más agresivo, pero de una manera buena.

Después de ese día, algo en él cambió. Él aprendió que tiene que ser más defensivo y no tolerar faltas de respeto de nadie. Dice que si pudiera regresar al pasado, lo haría. Mira al futuro con miedo porque uno nunca sabe lo que va a pasar. Ahora en estos días, va a empezar a hacer un nuevo deporte y tiene muchas ganas de luchar y ser el mejor del mundo.